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Conversor de volumen de texto

Un editor cuenta palabras, un agente folios, una editorial páginas impresas, un cliente caracteres, un pódcast minutos. Es una sola magnitud escrita de siete maneras distintas. Este conversor las muestra las siete a la vez. Introduce un número en cualquier unidad o pega un texto terminado, y verás cuántos folios, páginas impresas, minutos de lectura y minutos de narración salen. Todas las constantes de conversión están a la vista y se pueden cambiar: si tu editorial cuenta 275 palabras por folio en vez de 250, pon tu propia cifra.

Qué estás convirtiendo

Un editor cuenta palabras, un agente folios, una editorial páginas impresas, un pódcast minutos. Todo es la misma magnitud.

Cuánto es eso en realidad

O cuéntalo a partir del texto

Constantes de conversión Son convenciones del sector editorial, no leyes de la naturaleza. Todo lo que convierte caracteres en palabras depende del idioma y del estilo, así que tómalo como una aproximación; pon tus propias cifras si tu editorial o tu cliente trabaja con otras.
Valor habitual: 250 — el folio estándar, unos 1500 caracteres.
Valor habitual: 300 para un libro en rústica.
Valor habitual: alrededor de 6 para el español — una media que se mueve con el estilo: el diálogo da palabras más cortas y la prosa técnica más largas. El inglés ronda 5,8.
Valor habitual: unas 5 letras para el español, sin contar el espacio. También es una media, no una medida fija.
Valor habitual: 218 — la media medida para la lectura silenciosa de un texto estándar en español; el ritmo depende mucho de la persona y del texto.
Valor habitual: 160 — un ritmo de narración habitual para un audiolibro en español.

Todas las unidades a la vez

UnidadCómo se ha calculadoValor
Introduce una cantidad y la tabla se rellena por completo.

Eso es más o menos

Cómo calcula el conversor

La palabra es la magnitud de referencia: todas las demás unidades se derivan de ella. Es la elección correcta en el sector editorial, donde el editor, el agente y el contrato citan un número de palabras. También es la razón de que la unidad que elijas como origen devuelva exactamente el número que has escrito, sin doble redondeo. Un folio son 250 palabras y una página impresa 300, así que las dos cifras de páginas son una división limpia y no tienen que pasar por una estimación en caracteres. Aquí una palabra cuenta unos 6 caracteres con el espacio que la sigue, de los cuales unas 5 son letras — es la media del español, no la del inglés, que ronda 5,8. Los minutos de lectura se calculan a 218 palabras por minuto y los de narración a 160. Las seis constantes son campos de entrada, no números fijados en el código. Cambia cualquiera y la tabla se recalcula. Eso importa sobre todo en las dos constantes de caracteres: la longitud media de palabra no es la misma en español y en inglés, ni entre el diálogo y la prosa técnica, así que cualquier conversión de caracteres a palabras es una aproximación.

Un folio y una página impresa no son lo mismo

El folio estándar son 250 palabras, unos 1500 caracteres. La cifra viene de la máquina de escribir: doble espacio, cuerpo 12, márgenes anchos, unas veinticinco líneas. Se mantuvo porque mide el trabajo del autor y no la composición — el número de folios no se mueve cuando alguien cambia la tipografía. Los agentes piden las primeras cincuenta páginas y quieren decir 12 500 palabras; los concursos y los contratos usan la misma unidad. Una página impresa es una página del libro terminado, y una página de rústica cabe alrededor de 300 palabras. Esa es la cifra detrás de las paginaciones que ves en las fichas de las librerías, y es la que hay que usar cuando quieres saber qué grosor tendrá el libro. Algunas editoriales cuentan 250, otras 350; el bolsillo aprieta todavía más, y por eso el campo es editable. La conclusión práctica: 100 000 palabras son 400 folios pero solo unas 333 páginas impresas. Ninguna de las dos cifras está mal; responden a preguntas distintas.

Minutos de lectura y minutos de narración

La lectura silenciosa de un texto estándar en español va a unas 218 palabras por minuto — algo por debajo de las 238 medidas para la no ficción en inglés, porque la palabra española es un poco más larga. La terminología densa, las fórmulas y las tablas recortan ese ritmo un tercio o la mitad, así que para material técnico pon 130 a 160. Leer en voz alta es más lento: 160 palabras por minuto es el ritmo habitual del audiolibro en español, lo que sale a unas 9600 palabras acabadas por hora grabada. Por encima de 190 palabras el audiolibro cansa, por debajo de 130 adormece. Si escribes un guion para vídeo o pódcast, cuenta primero los minutos y después las palabras: el minutaje de un vídeo es más estricto que la extensión de un artículo.

Lo que el conversor no hace

No maqueta. La paginación real de un libro compuesto depende del cuerpo, la interlínea, el formato, las ilustraciones y la cantidad de diálogo — la página impresa de aquí es aritmética pura, 300 palabras por página. Una novela llena de réplicas cortas ocupa muchas más páginas que el mismo número de palabras de prosa compacta. La conversión entre caracteres y palabras siempre es aproximada, y es el único paso de esta herramienta que lo es. Una palabra española con su espacio ronda los 6 caracteres, una inglesa 5,8, y la ficción con diálogo da palabras más cortas que la escritura técnica. Si pegas tu propio texto, la herramienta compara su longitud de palabra real con la constante y te avisa cuando las dos se separan de forma apreciable. Y no juzga si tu volumen es suficiente. La escala de géneros de las tarjetas es una guía sacada de la práctica, no un requisito editorial, y las franjas se solapan a propósito. Las condiciones de un acuerdo concreto están en el contrato.

Preguntas frecuentes