Medir la legibilidad de un texto
La herramienta mide la longitud media de las frases, el número medio de sílabas por palabra, la proporción de palabras largas y la de frases muy largas, lo reúne todo en una puntuación de 0 a 100 con la fórmula de Flesch y muestra las cinco frases más pesadas de tu texto. Conviene poner el límite por delante, y tiene dos partes. Primera: aquí se mide la forma, no la calidad, porque la fórmula ve exactamente dos cosas, la longitud de la frase y la de la palabra. Segunda: el análisis funciona con coeficientes establecidos para el ucraniano, el ruso y el inglés; para el español no hay calibración en esta página. Por eso lo valioso no es la cifra, sino la lista de frases que merecen una reescritura.
Introduce un texto: aquí aparecerá la explicación del cálculo.
Las cinco frases más pesadas
| Frase | Palabras | Palabras largas |
|---|---|---|
| Introduce un texto: aquí aparecerán las frases más pesadas. | ||
Aquí se mide la forma, no la calidad. La fórmula solo ve la longitud de las frases y el número de sílabas de las palabras. Un texto vacío puede sacar mucha puntuación y un análisis experto sólido, poca. Ninguna puntuación es un veredicto: no dice que el texto sea bueno ni dice que sea malo.
Los límites de frase y el recuento de sílabas son aproximados. Para el ucraniano y el ruso las sílabas se cuentan por vocales; para el inglés, por grupos de vocales, y ambos métodos fallan a veces con préstamos, siglas y nombres propios. Para el español no hay aquí una calibración propia: la puntuación siempre se calcula según el idioma de análisis elegido arriba.
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Cómo se calcula la puntuación
La base es la fórmula de legibilidad de Rudolf Flesch: de la constante 206,835 se resta la longitud media de la frase en palabras con un coeficiente, y el número medio de sílabas por palabra con otro. El resultado se acota al intervalo de 0 a 100. Los coeficientes dependen del idioma. Para el inglés se usan los valores originales de Flesch: 1,015 y 84,6. Para el ruso, la adaptación de Oborneva, 1,3 y 60,1, porque las palabras rusas son más largas que las inglesas y con los coeficientes originales cualquier texto normal saldría «muy difícil». Para el ucraniano se usan los mismos coeficientes que para el ruso: por longitud media de palabra y de frase las dos lenguas están cerca, y no hay públicamente una fórmula calibrada aparte para el ucraniano. Para el español esta herramienta no tiene ninguna calibración — el selector sigue ofreciendo esas tres lenguas, y se dice aquí abiertamente en lugar de esconderlo en la letra pequeña. Las sílabas se cuentan por vocales: en las lenguas eslavas hay tantas sílabas como vocales. Para el inglés se cuentan grupos de vocales, con una corrección por la «e» muda final. Un texto español se divide con esa misma heurística latina si eliges «inglés»; palabras, frases y sílabas se cuentan de forma aprovechable, solo la puntuación queda sin calibrar.
Qué significan los tramos de la escala
80–100 — muy fácil, aproximadamente en el nivel de un lector de 10 a 12 años: frases cortas, palabras cotidianas. Así se escriben las noticias y los libros infantiles. 60–79 — fácil, aproximadamente en el nivel de un lector de 12 a 14 años. Es la zona objetivo de un blog, un boletín y la mayoría de los encargos comerciales. 40–59 — normal, aproximadamente en el nivel de un lector de 14 a 17 años. Un artículo económico, una reseña, un longread. Se lee sin esfuerzo, pero pide atención. 20–39 — difícil: nivel universitario o de revista especializada. Adecuado si escribes para colegas, arriesgado si escribes para un público amplio. 0–19 — muy difícil: el nivel de un artículo académico o de un contrato. Esos textos se leen porque hay que leerlos. Ningún tramo es un veredicto. Un contrato está en su sitio abajo del todo, y un cuento infantil está igual de bien colocado arriba del todo. Y los tramos siguen atados al patrón inglés: un texto en español baja un escalón por la sola longitud de sus palabras, sin ser por ello más difícil.
Qué hacer con las frases más pesadas
La tabla muestra las cinco frases de mayor peso: longitud en palabras más un peso triple por cada palabra de cuatro sílabas o más. Una frase larga hecha de palabras cortas se lee mejor que una corta llena de jerga, y la fórmula del peso lo tiene en cuenta. Esta parte de la herramienta funciona en español igual de bien que en inglés, porque cuenta sin juzgar. Hay dos causas frecuentes de pesadez. La primera es una frase con dos o tres ideas pegadas con comas y un «ya que»: casi siempre se parte en dos sin pérdida. La segunda es una cadena de sustantivos hechos de verbos — «realización de la optimización de los procesos» en lugar de «para que funcione mejor». En español se le suma el gusto por el gerundio encadenado y por las subordinadas apiladas. Una guía práctica: si una frase pasa de 25 palabras, léela en voz alta. El punto donde te quedas sin aire es el punto por donde cortar. Y no persigas la puntuación. Picar todas las frases a cinco palabras da 90 puntos y un estacato ilegible: el ritmo de un texto vive de la alternancia entre lo largo y lo corto.
Qué no hace esta puntuación
No juzga la calidad, ni el sentido, ni la lógica, ni los hechos, ni la corrección. Un texto con una falta en cada palabra recibe exactamente la misma puntuación que uno corregido, mientras coincidan las longitudes de frase y de palabra. Y depende del idioma de análisis. El cálculo se apoya en reglas de sílabas y coeficientes fijados para el ucraniano, el ruso y el inglés. Un texto en español se cuenta bien en palabras y frases, pero la lista de palabras vacías y la calibración de la fórmula no se le aplican — elige el idioma en que está escrito tu texto y, para el español, la opción «inglés». La puntuación sale entonces sistemáticamente baja, porque las palabras españolas son más largas que las inglesas. Sirve para comparar dos versiones tuyas del mismo texto, no como nota. No tiene en cuenta la jerga ni lo familiares que resulten las palabras: «sincrotrón» y «zapatería» son idénticos para la fórmula, aunque no para el lector. No distingue géneros. Los mismos 35 puntos son normales en un texto jurídico y catastróficos en un boletín, y la fórmula no sabe nada de esa diferencia. Los límites de frase y el recuento de sílabas son aproximados: abreviaturas, iniciales, siglas y préstamos desplazan la cuenta de vez en cuando. Lee la puntuación como una orientación con precisión de tramo, no como un número exacto.