Planificador de libro: cuánto escribir cada día
Introduces la extensión del libro, la fecha de entrega y tus días de trabajo, y la herramienta convierte «quiero escribir un libro» en una sola cifra: cuántas palabras escribir hoy. Después una segunda cifra, más importante que la primera: si ese plan cabe en las horas que realmente tienes. Normalmente no cabe — y es mejor saberlo al principio que tres semanas antes de la entrega.
El libro
Una novela de extensión media tiene 70 000–100 000 palabras; la no ficción, 35 000–60 000. Un folio cuenta 250 palabras; los caracteres se convierten a 6 por palabra, lo que depende del idioma y es solo una aproximación.
Fechas
Tu ritmo
Tu cuota diaria
Y si el plan se retrasa
| Escenario | Días de trabajo | Palabras por día | Horas al día |
|---|---|---|---|
| Rellena la extensión y la fecha de entrega para ver los escenarios. | |||
El cálculo se hace en tu navegador. La fecha viene del reloj de tu dispositivo y no de la red, y puedes cambiarla.
Una cuota diaria es aritmética, no una promesa. No cuenta ni las revisiones ni los días en que no sale escribir. Déjate margen: un plan calculado día a día se rompe con el primer resfriado.
Cómo se calcula la cuota diaria
Primero todo se convierte a palabras, porque en palabras se mide el ritmo de escritura. Un folio cuenta 250 palabras — la página estándar de un original a doble espacio en cuerpo 12 — así que esa conversión es exacta por definición. Los caracteres con espacios se dividen entre 6, la longitud media de una palabra española más el espacio que la sigue; esa sí es una aproximación, porque la relación caracteres-palabras depende del idioma y del estilo. La prosa inglesa ronda 5,8 caracteres por palabra, así que un objetivo en caracteres copiado de un manuscrito inglés saldrá aquí por debajo. Después se toma el resto: objetivo menos lo escrito. Vienen luego los días de trabajo — no todos los días hasta la entrega, solo los días de la semana que has marcado, desde hoy (o desde la fecha de inicio si está en el futuro) hasta la entrega incluida. Tus días libres previstos se restan de esa cifra. El resto dividido entre los días de trabajo es la cuota diaria. Tu capacidad real se calcula aparte: horas al día × palabras por hora. Si la cuota supera la capacidad, la herramienta dice con claridad por cuánto se pasa el plan y cuántas horas al día tendrías que encontrar. Y una fecha más: adónde lleva tu ritmo actual. La herramienta simplemente avanza por el calendario sumando tu capacidad en cada día de trabajo hasta cubrir el resto. Si esa fecha cae después de la entrega, ves por cuántos días.
Cuántas palabras por hora escribe un autor
500 palabras por hora es un ritmo constante de borrador, para cuando sabes de qué escribes y no vas corrigiendo por el camino. Es el punto de referencia por defecto. 1000 palabras por hora es teclear rápido contra un esquema ya cerrado, sin comprobar datos ni revisar. Ese ritmo aguanta una hora o dos, no más. 200 a 300 palabras por hora es lo normal en no ficción donde cada párrafo hay que contrastarlo con una fuente, y en un primer libro, antes de que exista el hábito. Mide tu propio ritmo en vez de adivinarlo: pon un temporizador de 30 minutos, escribe sin parar, dobla el resultado. Esa cifra será más honesta que cualquier media de internet.
Cuántas palabras tiene un libro
Una novela de extensión media tiene 70 000 a 100 000 palabras, es decir 280 a 400 folios y en torno a 230 a 330 páginas de un libro en rústica terminado. Agentes y editoriales aceptan las primeras novelas con más facilidad en la parte baja de la horquilla. La no ficción y las guías prácticas van de 35 000 a 60 000 palabras, o de 140 a 240 folios. Aquí el tema dicta la extensión: un manual estirado a 90 000 palabras cansa al lector antes de ayudarle. Una novela corta tiene 20 000 a 50 000 palabras. Un ebook que se regala a cambio de una suscripción tiene 8000 a 15 000 palabras, y eso sí se escribe en dos o tres semanas. Una cosa a tener presente: un borrador siempre tiene más palabras que el libro. Cuenta con que la extensión baje un 10 a 20 % tras las revisiones y planifica el borrador con margen.
Lo que el planificador no hace
No cuenta el tiempo de revisiones, corrección de pruebas ni trabajo con editor o corrector de estilo. Es una etapa aparte, y a menudo lleva tanto como el propio borrador. No conoce tus vacaciones ni tus compromisos familiares: lo único que puede hacer es restar el número de días libres que le des. Sé generoso con esa cifra. No toma fechas de la red. La fecha de hoy se lee del reloj de tu dispositivo y puedes cambiarla a mano — para calcular un plan por adelantado, por ejemplo. Y lo principal: una cuota diaria es aritmética, no una promesa. No sabe nada de los días en que no sale escribir. Un plan calculado día a día y sin margen se rompe con el primer resfriado.